El trasplante cardíaco consiste básicamente en la sustitución de un corazón enfermo en un paciente afectado de insuficiencia cardíaca terminal por un corazón sano de una persona fallecida con diagnóstico de certificado de muerte encefálica, siendo de elección hasta este momento el tratamiento de elección; no obstante, la disponibilidad limitada de órganos adecuados, la edad avanzada, y la creciente cantidad y complejidad de los casos clínicos, sumados al avance tecnológico, hacen que existan alternativas quirúrgicas para este tipo de pacientes.
Los candidatos a ser trasplantados son evaluados por un equipo multidisciplinario de profesionales que integran el equipo de trasplante cardíaco; tras la realización de exámenes y entrevistas específicas se decide si el paciente es apto para trasplantar. En caso afirmativo se incorpora en una lista nacional única que contempla de acuerdo a la gravedad del caso tres situaciones a saber:
ELECTIVO, URGENCIA Y EMERGENCIA.
Toda esta actividad es coordinada y fiscalizada por el INCUCAI; y a su vez, el sistema que unifica e integra la totalidad de los datos se lo denomina SINTRA, el cual ofrece a los pacientes, familiares y equipos médicos involucrados en los procesos de trasplante de órganos una herramienta de alta calidad y seguridad, brindando información en tiempo real las 24 horas de los 365 días.
